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Hay que llamar a las cosas por su nombre: lo que está sucediendo en Palestina se llama genocidio.
Es así de simple. Y la única manera de pararlo, de detener la matanza, es con la presión internacional, presión a todos los niveles: cultural, política, diplomática, económica, militar, ética, y todas las variantes y herramientas posibles para garantizar no sólo el STOP a la masacre, sino la plena ocupaciòn de los territorios legítimos pertenecientes a Palestina, por los palestinos...
Ademas de la condena moral al gobierno sionista de Israel (que no representa el absoluto sentir del pueblo israelita) la concreciòn de un juicio a los responsables del genocidio en los estrados internacionales.
Los poetas no podemos mantenernos al margen de la realidad, ni del sufrimiento de niños, madres y padres pertenecientes al pueblo palestino que están siendo masacrados. No podemos mantener nuestra voz en silencio cuando vemos que, en pleno siglo XXI, se intenta borrar del mapa a todo un pueblo, como ya sucedió en reiteradas oportunidades con otros pueblos del mundo. Tenemos que hacer valer los versos de Gabriel Celaya: "La poesía es un arma cargada de futuro" y utilizar, por lo tanto, ese arma, para detener esta guerra. Por eso, los poetas Gabriel Impaglione y Fernando Luis Pérez Poza proponemos la realización de un bombardeo poético de las instituciones, embajadas, empresas, y demás tinglados relacionados con el gobierno israelí, incluida la Casa Blanca de los EEUU.
Proponemos a todos los poetas de la tierra, sin distinciones de ninguna especie, que afinen su puntería y hagan llegar sus poemas por fax, correo postal, e-mail, en definitiva, de todas las formas posibles a dichas instituciones.
Proponemos la
I Intifada Poética Internacional
en la que sustituyamos las piedras por poemas que incluyan los nombres de los responsables del genocidio, la memoria de sus víctimas, el Basta riguroso, indeclinable, a la barbarie.
Allá donde estés envia tu poema a una institución israelí o a la Casa Blanca. Respondamos a las bombas con poemas.
Pueden organizarse los poetas de la manera que crean conveniente.
Hay grupos en todo el mundo que han alzado la voz contra la tragedia, que se han nucleado en la poesia, que han elaborado documentos, publicaciones, organizado marchas y actividades culturales contra la violencia sionista. Poetas que ya han dado el ejemplo con sus versos y su compromiso personal junto a millones de personas que desde sus actividades han sumado la protesta.
Pueden los estudiantes de todos los niveles de enseñanza escribir una poesia, incluirla en un sobre y enviarla por correo, personalmente, a una embajada israelì.
Todas las formas de lucha poética están a la mano.
Poesía ilustrada que se muestre en plazas, calles, lugares públicos.
La convocatoria ya esta lanzada, como una piedra-poema... esta acciòn puede decirlo todo con pocas palabras.
Estas son nuestras armas:
RECETAS DE MISERIA
A los madres y niños palestinos
Gira hueca la ciruela verde del mundo y un galope de acero estalla el infierno.
¿En qué fábrica forjaron tanto corazón de hielo, tanto nervio de mármol, tanta sed de vampiro?
Eran niños de mano abierta y alma de pájaro en flor trepados a nubes de luz y risas de sol amigo, y ahora sólo son muertos, carne inocente hecha trizas, arropada en cunas de metralla. Y ahora sólo tristeza de pantano hondo, de tierra abierta y sepulcro, ceñidos por el frío de su abrazo.
Una madre grita: ¡Ladrones! porque alguien robó el futuro y dejó sin vida el horizonte. El dolor llora luto en cada esquina del orbe mientras yo pregunto: ¿Hasta cuando seguirá en su puesto el loco carnicero repartiendo recetas de miseria?
Enero 2009©Fernando Luis Pérez Poza Pontevedra. España.
Gabriel Impaglione
Argentina
Dicen las piedras
De la tierra viene la piedra por eso la piedra es un arma pura.
La tierra elige el puño que lanza la piedra por eso el puño
que lanza la piedra es un puño puro.
La tierra busca en la piedra y en el puño que tiene la piedra
su futuro de casa abierta y de luz de pan y de puño libre.
La tierra tiene razòn, ella es un caballo enfurecido
cuando vienen a morderle el horizonte.
La tierra y sus caballos van de palmo en palmo por la piedra
y por los puños y con el corazòn en ristre alzan muros
de piedras con alas para defender el alba.
La tierra sabe, tiene memoria, recuerda las cocinas
que alzaban la bandera del dìa desde las ventanas.
Sabe, recuerda los festines del verdugo que arrasando
cocinas desterrò las banderas que eran como una mùsica.
Sabe, recuerda a sus niños, uno a uno, nombre por nombre,
y a las mujeres y a los hombres que la florecìan
de olivos brillantes bajo el crepùsculo.
La tierra tiene memoria, y en cada parto de la piedra
la ofrece como una revelaciòn, le nace alas
le traza una luz en el costado para que lleve el Basta
Para que grite su Esto es Nuestro.
Aquì nacimos, aquì estamos muriendo dice cada piedra.
Y dice cada piedra:
tambièn de indolencia, a golpes de segundo mortal
y de silbido homicida estamos muriendo
en manos del fuego màs terrible morimos,
bajo la ocupaciòn bestial de la indiferencia
dicen las piedras.
Pero ya todos sabemos que las piedras no mueren.
Son como algunas palabras. No mueren.
Alzan con su vuelo muros de luz para decir vida. ------------------ siguen ....
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